Virginia's profile((((¯`'•.¸°_«¤´¯`¤»°_Vir...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    October, 2007

    Una noche de vuelta

    Lágrimas sustituídas por sonrisas, tristezas enterradas por alegrías. Son las ganas de vivir las que me hacen seguir adelante.

     

            Hoy en el metro, al final del tunel no se ve nada claro, todo es oscuridad, que se transforma en miedo, miedo a alejarme. Se abren las puertas y te veo allí, sujetando la puerta, detrás de un libro, ¿el título? No es necesario. Solo sé que me he enamorado.

     

            Ser un libro en blanco, para que tu me escribas, para que tu me saborees, para que tu me imagines…

     

            Lástima que no volveré a coincidir contigo, Gran Vía será nuestro secreto…

    October, 2007

    Concursos...

    Concurso de redacciones en Organización… Damos diez palabras y a ver quien hace la redacción más corta conteniendo esas palabras, ¿el sentido? Es lo de menos!!

    Destornillador, empatía, equilibrio, kiwi, muñón, otorrino, pato, pequeño, sentir, terrenal

     

    Aída:

            ¿Puede sentir un pequeño kiwi empatía con un pato? Nunca podrá pues no tiene alas.  Así es la realidad y debe ser así para que se mantenga el equilibrio terrenal de las cosas. La realidad que se nos presenta imperante, igual que sabemos que un otorrino nunca utilizará un destornillador para arreglar un muñón.

     

    Noelia:

            Érase una vez un pato muy pequeño llamado kiwi. Se dedicaba a arreglar todo lo roto con su destornillador. Al subirse a una escalera para arreglar un reloj, perdió el equilibrio y cayó en lo terrenal. Fue al otorrino porque empezó a sentir una sordera y el otorrino le dijo que era por eso lo del equilibrio… Ya nadie ayudaba a ese oso que tenía un muñón y ahora sentían empatía con el pato por su sordera degenerativa.

     

    Virginia:

            Sentir empatía por un kiwi es como sentirse pequeño al lado de un pato que va al otorrino a comprar un destonillador. El muñón del otorrino, le hizo perder el equilibrio y caerse se su cuerda que lo unía a lo terrenal, todo era diferente a como lo recordaba.

    October, 2007

    Recuerdos de mi infancia...

    Vivencias en mi escuela

     

     

    Un Colegio: Medalla Milagrosa (Toledo), una plantilla de profesores y un grupo de compañeros, obligados. Todo esto se mezcla y salen 13 años de mi vida en un colegio concertado en el que el método educativo principal era el leer lo que pone en el libro, y subrayar la negrita.

     

    Todo empezó el día en que alguien decidió que pasaría allí una etapa decisiva en mi vida: mis padres eligieron el colegio por mi. Hoy, me siento orgullosa de haber pertenecido a un colegio Vicentino, más que nada por todo lo que ha traído detrás.

     

    Era curioso ver el libro del profesor, con los márgenes escritos, cosa que te llevaba a pensar: “mira tiene su propia explicación” o “amplia con lo que sabe”; pero resulta que si algún día se te olvidaba el libro, y te dejaba el suyo podías leer en esos márgenes algunos chistes, de su propia cosecha, que repetía año tras año, para hacer más “amena” la clase.

     

    La mejor profesora que tuve, era de lengua, y nos enseñaba con sus apuntes, que no dictaba, solo se guiaba por el libro obligatorio comprar en contadas ocasiones. Nos hacía esquemas con lo principal del tema, que luego teníamos que completar. Leíamos en clase libros que nosotros elegíamos, y llevaba un buen ritmo de la clase. Una lástima que la echaran del colegio por ser atea, recordemos que era un Colegio Concertado Religioso.

     

    Momentos para recordar, son la vuelta de vacaciones, reencontrarte con esos compañeros que te tirabas tres meses sin ver, pero que no dejaban de ser tus amigos, con promesas de amistad para toda la vida.

     

    Recuerdo que cuando era pequeña me expulsaron, pero no de la escuela sino del comedor del Colegio, y es que tenía un problema (que aún sigo madurando), y es que no me gusta cualquier comida.

     

    Una cosa a destacar en el Centro, era el compañerismo, se tenía en cuenta (o por lo menos lo parecía) la opinión de los padres, así como de los alumnos, pero no se promovía la participación de éstos; es decir, no se les animaba a su participación, pero se tenía en cuenta.

     

    Todos los años en Mayo celebrábamos el día de la Virgen, con la oración (obligatoria todos los días) por cursos y por megafonía, y su ofrenda floral a final de mes. Celebrábamos el día de San Vicente de Paúl, el 27 de septiembre, fundador de las Hijas de Caridad. Y el día de la Virgen Milagrosa, 27 de Noviembre, con un festival con bailes de música pagana, como un día la tituló un seminarista, música pop, para el resto del mundo.

     

    Donde todo acabó, para comenzar un camino que se dibujaba en el horizonte donde empezaban las etapas duras de verdad, el sacrificio diario, el esfuerzo continuo, e incluso para encontrarnos con piedras que nos causarían dolor. Todo ello para conseguir una Meta, una Meta que aún no se ve, pero que está cerca

     

    Recuerdos. Recuerdos que son inolvidables, y mejor no recordar.

    October, 2007

    Reflexiones de Jesús Quintero

    "Entra sin miedo en este mundo mágico donde todo es posible. Donde no hay leyes físicas ni humanas que prohíban los milagros. Entra en el reino sin rey de la utopía. En el país sin fronteras, donde los soldados son de plomo, los tanques de caramelo, y los misiles de helado de vainilla. Ven a este mundo sin cárceles ni manicomios, sin juzgados de guardia, sin agencias de publicidad, sin bancos. Entra en el reino de la fantasía, en el reino de la música y en el reino de la palabra. Ven. No necesitas dinero ni equipaje. Aquí la única moneda de curso legal es el amor. No te preocupes por el traje. Aquí todos vamos desnudos, casi desnudos, como los hijos de la mar. Soy el loco de la colina. ¿O es que no se nota?"

    Reggaeton

    Reggaeton, la fiera de la pista. El baile de la insinuación. El movimiento para gozar. Pero hay momentos que eso no es todo lo que lo define. Se pone solidario, se siente en deuda. Vive con las causas reales. No todo en la vida es sexo y baile.

     

    Porque todos sufrimos, y tenemos razones para sentirlo…